August 14 2007

Comenzando un proyecto propio

Después de un largo tiempo de ausencia en este blog, he vuelto a escribir, después de preguntarme mucho sobre que escribir a mi regreso, he decidido hablar sobre el problema de escoger un proyecto de desarrollo. ¡Si! lo digo por tí, mi estimado y querido lector que como yo, alguna vez te haz preguntado, ¿y en que proyecto trabajo ahora? bueno es hora de hablar un poco de ello y quitar las telarañas del asunto (y de paso en este blog).

¿Porqué trabajamos en un proyecto?

Hay básicamente dos razones muy simples, tanto una como otra tiene diferentes bases y fundamentos que influyen en la motivación que tengamos para acabarlos o al menos seguir adelante. Un desarrollador comienza un proyecto porque: a) Le gusta y b) Le pagan por ello, obvio, ¿no? analicemos ahora la situación que nos trajo hasta aquí.

Cuando empezamos un proyecto por gusto propio, generalmente partimos de dos casos, a) una idea nuestra muy básica o preliminar acerca de lo que será el proyecto (casi siempre producto del “chispazo mental” del momento). b) Una idea preconcebida y formalmente planteada y desarrollada (en nuestra mente claro). Con eso en mente comenzamos a bocetar, diseñar en papel, dibujar y nos adelantamos a los hechos soñando y fantaseando con lo que nuestro proyecto será, así pues, la mayoría de las veces iniciamos un proyecto del final hacia el principio, ¿qué quiero decir con eso? Lo que trato de decir, es que actuamos impulsados por el deseo, deseamos que el proyecto ya esté terminado a las horas de haberlo concebido, y sin más, nos lanzamos a teclear código como locos, saltándonos por supuesto las etapas del diseño y conceptualización.

¿Y si metemos gente al proyecto?

El problema es que generalmente empezamos solos y seguimos solos por un buen tramo del camino, entonces vienen las frustraciones y los enojos porque no tenemos suficiente tiempo para dedicarlo al proyecto o no nos está quedando como queremos, porque, debemos admitirlo, no somos duchos en todas las disciplinas que se necesitan para lograr nuestro objetivo. En el mejor de los casos, conseguiremos a un amigo, compañero de trabajo o pobre víctima que asaltamos quizá en la cafetería, la cola de las tortillas o el lugar menos esperado y lo hicimos parte de nuestro proyecto. En este punto, comenzamos el spamming en foros y blogs similares sobre nuestro “grandioso proyecto” y tratamos de ganar más adeptos (¿acaso no les suena familiar esto?) con una respuesta generalmente favorable pero que casi siempre está respaldada por el entusiasmo pasajero.

¿Qué pasa cuando se nos unen diversas gentes? todo se vuelva quizá un caos, y aún tratamos de mantener el proyecto vivo, empujamos a las personas, tratamos de manipular a algunas a que hagan lo que queremos e incluso los presionamos como si fueran nuestros empleados y olvidamos que lo importante no era eso, sino la diversión y apoyo mutuo que debería haber dentro del proyecto. Tergiversando nosotros mismos y una vez más, el significado de nuestro proyecto y matando el animo y el interés de los demás en el proyecto. Hay factores que no consideramos y que nos llevan al fracaso.

  1. No somos dueños del tiempo de los demás
  2. No todos tienen el mismo nivel de entusiasmo
  3. No todos tienen el mismo nivel de compromiso
  4. No todos tienen las mismas capacidades que nosotros
  5. NO TODOS TIENEN LAS MISMAS PRIORIDADES

Todos esos detalles, llevan a nuestro proyecto al fracaso, y la razón fue muy simple. Un proyecto fracasa cuando no existe una planeación previa y un sometimiento a juicio razonable(no a los sentimientos) de su factibilidad en todos sus ámbitos. Parece mentira, y muchos aquí saltaran y dirán, “oye, es que eso ya lo sé” pero, ¿realmente lo hacemos? ¿realmente lo llevamos a la práctica? ¿tenemos un checklist de tareas y prioridades? ¿analizamos los perfiles de la gente que reclutamos? la mayor parte de las veces, si lo pensamos bien, la respuesta a esas preguntas será un no rotundo.

Entonces, ¿debemos detenernos?

La respuesta es que todo depende de la situación. Porque si la situación es tan caótica que ya no le encontramos pies ni cabeza, lo más recomendable en este caso, es, sacar aquellas partes que si se lograron en el proyecto e ir reconstruyendo todo desde el principio, habrá claro, quien haga borrón y cuenta nueva, pero eso depende del factor tiempo y de la disponibilidad del responsable y de los demás involucrados. Por cierto, quizá en algún punto te quedes solo, no temas, no pasará nada, solo empezaste, ¿no es así? no te desesperes, nadie dijo que sería fácil, pero ten la seguridad de que vas por el camino correcto. Pero algo si te recomiendo, trata en todo lo posible, de mantener fuera del proyecto los sentimientos personales, porque entonces, tú mismo has esculpido la lápida del proyecto.

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