El Sistema General

Hace unos días me encontré con una amiga que se dedica a los cuidados del pie diabético en varias clínicas y hospitales del país por lo que se ha convertido en una doctora bastante famosa y muy cotizada. Esto era algo que se veía venir desde hace muchos años, desde los años de preparatoria para ser exactos. Esto es debido a que siempre, o al menos desde entonces, todo lo que hace lo hace bien. Esto no es ninguna casualidad como muchos dicen sino una sofisticada manera de operar en la vida, muy parecida a un concepto que tengo en la mente que llamo sistema universal.

El sistema universal que tengo en mi mente, y sobre el cual pienso mucho, es un sistema de operación aplicable para todo en la vida y en el universo, un sistema que se aplique con éxito cada vez resumido simplemente en saber hacer bien las cosas con un sistema definido. Este sistema es una estrategia aplicable a todas las situaciones debido en gran medida a una gran flexibilidad de adaptación sin que los principios que la conforman se rompan, algo que suena muy sencillo aunque no lo es tanto.

La razón por la que por muchos años  busque este sistema se debe a que en tiempos anteriores se puede decir que erraba en las situaciones que no debía de errar, algo que me causaba mucha frustración al grado de llegar a pensar que la vida es injusta aunque en realidad no lo es así, sino que simplemente mi modo de operar no era el adecuado, tan sencillo como eso.  Sin embargo, con el tiempo y el deseo aprendí a hacer bien las cosas, y cuando me refiero a hacer bien las cosas no lo digo de manera ligera sino en un concepto que raya en la perfección aunque llegar ahí se que es imposible.

El primer paso de este sistema universal  de operación es el saber deshacerse de las emociones, ya que las emociones son siempre algo malo cualquiera que esta sea cuando estas son excesivas. El problema es que el concepto que por lo general  de excesivo no es el mismo de lo que debería de ser puesto a que en el plano general de la vida lo que consideramos como un ligero desbalance es uno de tamaño y proporciones mucho mayores a las de nuestra estimación.

Una manera extraordinaria de deshacerse de las emociones excesivas es simplemente el hacer y actuar de manera desinteresada en todo lo que hagamos ya que el interés tiene pies hasta que se encuentra con el mismo al no haber un puente entre el y su otra parte, un puente que se llama cumplimiento de expectativas. Asimismo, cuando se cuenta con desinterés, la mente es fría; calculadora y acertada lo que en si mismo lleva a la conclusión general de lo que se haga a ser una exitosa.

El esto del sistema universal  apenas lo comienzo a descubrir.

Leave a Comment

Required fields are marked *.